viernes, 23 de enero de 2009

°°°°°°Locuras°°°°°°°

Con mi lengua toqué tu piel y te fundiste en un nocturno y electrizante gemido de locura sin nada de cordura. Mezclaste tus palmas con los hilos ya incoloros de la sábana que cubría parte de tu cuerpo y se dejaba caer para hacerlo más artístico.

El erotismo orgásmico se postró en mi pared y yace ahí todas las noches de todos los días para recordarte, olerte, tocarte sin siquiera estar ahí. Tu recóndita mirada de desear que no termine está en las dendritas de mis neuronas que se funden entre si para no olvidarte y resguardarte en lo más profundo del cefalorraquídeo aún gris...

No hay comentarios:

Publicar un comentario